Energía Eléctrica

Educación para el consumo

Energía eléctrica: confort con cuidados y precaución.

Muchas instalaciones eléctricas domiciliarias son obsoletas, otras tantas presentan fallas y deficiencias. Sumado a ello, en ocasiones, sus componentes (enchufes, cables, tomacorrientes) tampoco son los adecuados. En este contexto se incumple con los requerimientos imprescindibles para prevenir accidentes en el hogar y en el entorno.

Tengamos en cuenta que las condiciones inseguras -por ejemplo, circuitos sobrecargados y cables dañados-, como la mala utilización de alargues y otros productos eléctricos, generan grandes pérdidas económicas y más importante aún, humanas.

El conocimiento parcial en la materia ciertas veces nos lleva a una falta de controles y a una nula revisación periódica. Sabemos que debemos tener "cuidado con la corriente", pero no siempre estamos al tanto acerca de cuál es el modo de procurar ese cuidado.

Pero entonces, ¿cómo lograr un hogar seguro, disfrutando con tranquilidad de este recurso?

Tanto si vamos a construir o alquilar una vivienda o bien, ampliar sectores de la actual, debemos asegurarnos que dichas instalaciones y sus accesorios sean confiables. Para ello, es fundamental que seamos ayudados por técnicos especializados. Son los únicos que pueden certificar el correcto funcionamiento de la red eléctrica y corroborar si la misma está acorde a nuestras necesidades (artefactos y electrodomésticos que usamos habitualmente o que, potencialmente emplearemos)

Si el lugar donde vivimos tiene más de 40 años; si hemos agregado artefactos de gran consumo -aire acondicionado, horno eléctrico, freezer, etc.-; si las lámparas titilan o varían su intensidad luminosa; si los interruptores automáticos o las térmicas "saltan" con frecuencia; también es necesario que solicitemos el apoyo de un técnico. Como cualquier producto, nuestros sistemas eléctricos se deterioran gradualmente por el uso, el abuso, la antigüedad y la mayor demanda.

Por tanto, teniendo en cuenta los requerimientos técnicos, el electricista deberá corroborar:

  • Que la instalación cuente con llave térmica reglamentaria. Tengamos presente que esta llave mide permanentemente la temperatura y cuando la registra elevada -lo cual pone en riesgo la instalación-, abre el circuito en forma automática. Así es que "¡saltó la térmica!", interrumpiendo la corriente eléctrica de un circuito cuando ésta ha sobrepasado ciertos valores máximos. Así, preserva de cortocircuitos y sobrecargas de consumo.
  • Que la instalación posea interruptor diferencial (disyuntor). Este dispositivo electromagnético es el que nos dará protección ante cualquier contacto accidental con partes bajo tensión. Esto es, nos protege de la electrocución causada por falta de aislamiento de los artefactos en uso. Éste mide la intensidad que circula por el cableado, verificando que sea la misma en ambos cables (vivo y neutro). En caso de ser disímil, corta la corriente.
  • IMPORTANTE

    Para comprobar que el funcionamiento del disyuntor es el correcto, se debe hacer una prueba periódica. Al menos una vez al mes debemos pulsar el botón de prueba. Si al presionarlo la instalación eléctrica queda sin energía cortándose el suministro, el disyuntor funciona correctamente. Si, por el contrario, al efectuar el test el suministro permanece activo, habrá que revisar el estado del diferencial.

  • Que nuestra instalación tenga cable a tierra. Es un dispositivo de protección adicional de gran utilidad e importancia. Este cable bicolor se suma al recorrido interior de los otros dos (vivo y neutro) para ofrecer una seguridad extra. Los tomacorrientes deben tener conexión a tierra -hilo de cobre electrolítico por el cual circularán las descargas eléctricas-, sino nuestros electrodomésticos y peor aún, nosotros mismos, estaríamos expuestos al peligro de recibir un shock eléctrico. El fin es minimizar riesgos. Y como un hilo de cobre es mejor conductor que el cuerpo humano, la mayor descarga circulará por el hilo, disminuyendo los efectos de un shock en nuestro cuerpo.
  • Que nuestro hogar posea circuitos separados (conductor por donde fluye la corriente). Esto es, uno para iluminación y otro para tomas. El fundamento es que un circuito no debe ser afectado por la falla de otro y a su vez, que esta división ayuda a la implementación de medidas de protección. Además, se recomienda instalar un tercer circuito exclusivo para artefactos de gran consumo como cocina eléctrica, aire acondicionado, etc.
  • Que los cables instalados sean los normalizados, llevando impreso el sello del IRAM o de otra empresa certificadora acreditada. Si se usan cables de tamaño menor al adecuado en las instalaciones eléctricas, habrá exceso de calor y aumentará el riesgo de incendios. Además, esta pérdida de energía acrecentará nuestro consumo eléctrico.
SUGERENCIAS:
• Si está dentro de las posibilidades, se sugiere que el hogar cuente con protector de tensión como, asimismo, con fuentes UPS y también, estabilizador.
• El primero, diseñado para proteger artefactos eléctricos, produce un corte de energía cuando la tensión sale fuera de su rango normal.
• Entretanto, la fuente UPS es un sistema de alimentación ininterrumpida. Este dispositivo almacena y proporciona energía eléctrica -por tiempo limitado- en momentos que sea necesario. Así, por ejemplo, durante un apagón, se pueden mantener encendidos artefactos conectados a esta fuente.
• El estabilizador también está diseñado para proteger electrodomésticos y dispositivos eléctricos. En este caso, su función es administrar la energía eléctrica de un artefacto conectado a éste. Es decir que su fin es regular, estabilizar el voltaje que se aplica, bloqueando o enviando a tierra voltajes superiores a un umbral seguro.
TÉRMICA Y DISYUNTOR: ¡NO CONFUNDIR!

El disyuntor protege personas.
Es el que detecta fugas a tierra o fallas de aislamiento, ya sea por un contacto accidental de una persona o por el mal funcionamiento de un artefacto.

La térmica protege la instalación.
Es la que resguarda los cables de la instalación frente a sobrecargas y cortocircuitos.

Además de la inspección eléctrica, debemos ser concientes de la importancia de hacer un uso responsable de este recurso vital. Puntos indispensables para evitar accidentes que pueden dejar secuelas graves y provocar hasta la muerte. Aspectos que sirven también para impedir que se produzcan incendios y sobretensiones que pueden dañar algún electrodoméstico de nuestro hogar.

¿de qué manera actuamos responsablemente al usar la energía eléctrica?

  • Eliminando los prolongadores, alargues y triples y remplazándolos por una instalación apropiada. No olvidemos que la fabricación, importación y comercialización de los triples son ilegales en nuestro país. Al igual que están prohibidos los adaptadores y las denominadas "zapatillas". Cantidad de veces se conectan los equipos nuevos en instalaciones antiguas utilizando adaptadores de tres patas a dos pernos redondos. Esto es un error grave que se puede cobrar vidas, ya que este tipo de conexión elimina la descarga a tierra.
  • Instalando sólo elementos certificados, aquellos que cumplen con normas IRAM y de calidad. El producto además de exhibir la marca de la empresa certificadora, debe exponer el sello de Seguridad de Argentina el cual se simboliza mediante una S.
  • Usando sólo tomacorrientes de tres espigas planas y un adecuado sistema de puesta a tierra. En la actualidad su uso es obligatorio pues activan los mecanismos para evitar que una persona o mascota sufra una descarga eléctrica. En el caso de los aparatos más pequeños y de carcasa plástica tales como impresoras, licuadoras y equipos de audio, la norma establece que pueden tener enchufes de dos patas planas inclinadas.
  • Eliminando, consecuentemente, los enchufes de dos patas redondas dado que las descargas eléctricas van directamente al cuerpo del que toca el aparato.
  • Instalando nuevos tomacorrientes si vemos que utilizamos en demasía y con habitualidad estabilizadores y zapatillas para conectar varios productos. No sobrecarguemos. No brindan más energía a un determinado lugar, sino simplemente más acceso a la misma capacidad limitada del circuito al cual están conectados.
  • Dejando en manos de técnicos el arreglo de artefactos eléctricos como planchas, veladores, radios, etc. Objetos que muchas veces creemos poder reparar haciéndolo sin el conocimiento adecuado.
  • Cortando la corriente antes de realizar una reparación eléctrica -cambio de lámparas, tapas, tomacorrientes-.
  • Teniendo las manos secas y los pies calzados al manipular aparatos eléctricos.
  • Desenchufando los electrodomésticos de la ficha (poseen cuerpo aislante). Nunca "tironeando" del cable.
  • Cambiando las tapas de los tomacorrientes si están rotas o exponen cables. Nunca repararlas con cinta adhesiva o scotch y menos aún, construir tapas caseras con cartón, madera u otro material indebido.
  • Modificando el enchufe de un aparato -y en caso necesario inutilizando el mismo- si se sienten sus patitas muy calientes o se las ve derretidas. Es una señal de que se le está exigiendo a la instalación más de lo que puede dar.
  • Teniendo precaución especial en la cocina al operar con electrodomésticos. Debemos asegurarnos que los tomas e interruptores estén ubicados a una distancia segura (al menos 30 cm horizontalmente) de la bacha. Recordemos que la combinación de calor, humedad y electricidad es potencialmente peligrosa.
  • Eliminando el uso de artefactos eléctricos en el baño como televisores, radios, estufas. En caso usar secadores de pelo o afeitadoras, nunca hacerlo descalzo ni con las manos húmedas.
  • Desconectando los electrodomésticos antes de limpiarlos.
  • Empleando elementos aislantes para manipular artefactos. Nunca usar un objeto metálico para, por ejemplo, extraer una tostada atorada en la tostadora ni un cuchillo para desenchufar un equipo de audio cuya ficha quedó atrancada en el toma.
  • Prohibiendo a los niños tocar los artefactos eléctricos enchufados, los cables y menos aún que introduzcan sus dedos u objetos en el tomacorriente. Para prevenir, lo ideal es utilizar protectores para enchufes de modo de bloquear los tomas que estén al alcance de los pequeños.
  • Remplazando todo el tramo del cable cuando éste se corta, deteriora o rasga. Nunca emparchándolo con cinta aisladora.
  • Verificando que los cables de lámparas y artefactos en general estén fuera las áreas de circulación.
  • Controlando que los cables no estén mordidos por el apoyo de muebles, ni que estén tapados por alfombras o zócalos. Los cables eléctricos requieren ventilación. Estar cubiertos puede provocar recalentamiento y ocasionar incendios.
  • Evitando fijar cables a paredes y zócalos mediante clavos o grampas. El uso de estos elementos puede dañar la aislación del conductor. Es preferible emplear cable canal.
  • Cuidando que los cables estén alejados de las fuentes de calor (estufas, termo-tanque, calefón)

Calidad de vida. Minimizando riesgos.

Sabemos que la energía eléctrica es parte de nuestras vidas, de ahí que hoy en día se vuelva un recurso necesario y sea relacionada con el confort. Con ella encendemos las luces, escuchamos la radio, miramos la TV o una película en el DVD, navegamos en Internet, lavamos la ropa, conservamos y calentamos nuestros alimentos. Pero no por ser de uso habitual debemos olvidar lo poderosa y peligrosa que se puede volver si no tomamos los recaudos correspondientes.

Recordemos que una instalación eficiente, las protecciones apropiadas y la comprensión de cómo funcionan estos elementos son aspectos elementales para proteger nuestras vidas y la de los aparatos. Si bien es cierto que no debemos realizar nuestra propia inspección eléctrica a menos que seamos electricistas, sí podemos seguir y aplicar estas recomendaciones, concientizando al mismo tiempo, a nuestra familia y entorno. No lo olvidemos: la seguridad comienza por casa y es importante tomar conciencia de que una adecuada instalación eléctrica no es un gasto sino una inversión.